martes, 20 de enero de 2009

20 años YA......

Hace 20 años que nuestra promoción de antiguas alumnas del colegio Santa Joaquina de Vedruna abandonó el colegio.
Ahora queremos reunirnos por nuestro aniversario y con este blog intentamos recopilar toda la información que cada una tengamos de nuestros años en el colegio.
20 años son muchos años, incluso más de los que estuvimos en el colegio, sin embargo todavía conservamos muy frescos recuerdos de aquella época, como los villancicos que Carmen Corbacho se empeñaba que preparásemos por Navidad. Nos hizo vestirnos de pastoras, de moras e incluso de interrogación. También tuvo mucho mérito cuando se propuso enseñarnos a tocar la flauta o a teclear el popularísimo Casio. Y qué me decís de las tablas de gimnasia, gracias a la señorita Reyes, nos convertimos en verdaderas coreógrafas que no tendrían nada que envidiarle a las del Mira quién baila de ahora.
Con ella nos hicimos limones y aprendimos que éramos, y que teníamos que ser, mejores que las naranjas. Había rivalidad, pero no pasaba nada, era una rivalidad sana, controlada y entrañable. Aunque para entrañables, las misas pequeñitas de Don Manuel en la capillita de arriba. A la Hermana Isabel Cubero le encantaban. Seguro que todavía seguirá por ahí, con su bufanda en la garganta, contando sus batallitas a los alumnos del colegio. De todas formas, estaréis de acuerdo conmigo que la reina de las batallitas era la señorita de Hogar, la célebre Adela. Fueron tardes memorables de recetas de cocina y petit point. Sólo faltaba la mesa de camilla. ¿Y el inglés de la teacher? O Teresa la marquesa, pitipí, pitipesa. ¿Y os acordáis del código en los exámenes de Historia del Arte con la Hermana Pilar Mur? Y pensábamos que no se daba cuenta…
Son muchos recuerdos y este aniversario puede ser una ocasión para hacer memoria y compartir mediante este blog fotos, vídeos o documentos de aquellos años. Otra de las iniciativas será la celebración de un encuentro en primavera, en el que todas podamos reunirnos después de 20 años. Seguro que merece la pena.